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Feb 16
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Cuando llega el momento de cambiar de vehículo son muchas las cuestiones que se deben tener en cuenta. Hasta hace muy poco tiempo, una de las primeras decisiones que había que tomar era la de elegir el de tipo de motor: ¿diesel o gasolina? Esto fundamentalmente dependía de la cantidad de kilómetros anuales que se realizaban con el vehículo. Pero en los últimos años se ha sumado un nuevo factor a esta toma de decisiones: ¿diesel, gasolina o híbrido? Por eso vamos a detenernos hoy en las cinco claves a la hora de comprar un coche híbrido.

En todo caso, sea cual sea la elección, lo más habitual es tener que recurrir a la financiación para costear los gastos de adquisición del nuevo vehículo. Una vez que tenemos este apartado más o menos resuelto, podemos centrarnos en buscar el vehículo que más se adapta a nuestras necesidades y gustos. Si estás valorando hacerte con un coche híbrido, te aconsejamos tener en cuenta lo siguiente: 

Claves para elegir un coche híbrido

En primer lugar, debemos tener en consideración que el coche híbrido dispone de dos motores: uno de combustión, normalmente de gasolina, y otro eléctrico. Esto va a implicar un ligero aumento en el coste de mantenimiento, pero una gran ventaja a la hora de circular fundamentalmente por ciudad, que es cuando los consumos son más elevados. El motor eléctrico entra en acción por debajo de los 50 km/h, que es la velocidad permitida en ciudad, momento en el cual el coche deja de consumir combustible. Por encima de dicha velocidad, se utiliza el motor de combustión, y además se aprovecha para hacer la recarga de las baterías del motor eléctrico. De esta forma, la autonomía no se ve comprometida.

La eficiencia del motor eléctrico está fuera de toda duda. Mientras que un motor de combustión tiene una eficiencia de entre un 20 y un 25% en el mejor de los casos, el motor eléctrico tiene una eficiencia del 95%. De esta forma, cuantos más kilómetros hagamos en ciudad, por debajo del límite de los 50 Km/h, más rentable nos va a salir la adquisición de estos vehículos. Un ejemplo lo podemos ver en los taxis de las grandes ciudades, donde los híbridos van ganando terreno de forma constante, a pesar de que la motorización de gasolina no es lo más adecuado y en muchos casos se hace una conversión de motor a gas. A pesar de este gasto extra, estos profesionales, acostumbrados a realizar muchos kilómetros, saben que la inversión les compensa a largo plazo.

Para calcular el sobrecoste que nos supone el coche híbrido, basta con elegir un modelo y comparar entre ambas motorizaciones. Luego tenemos que ver el consumo en ciudad de ambos motores y multiplicar por el número de kilómetros que hacemos al año. Esto nos va a dar la ratio del ahorro anual, por lo que tendremos que ver en cuántos años amortizamos un coche híbrido respecto a su equivalente en motor de combustión.

Además, los coches híbridos se encuentran en parte subvencionados, dado que su mejor consumo implica un menor número de emisiones. Esto nos sirve tanto para los coches eléctricos puros como para el caso de los híbridos. Ya no se trata de saber cuántos kilómetros vamos a hacer a lo largo del año, ni por dónde -carretera o ciudad-, sino también con qué patrón. Si queremos que la autonomía no sea una limitación, el coche híbrido es nuestra mejor elección. Una muestra de ello es el incremento de ventas de este tipo de vehículos en 2015, que fue de un 54% respecto al año anterior.

Otra de las grandes ventajas del coche híbrido es el silencio del motor, una ventaja no sólo para el conductor, sino también para el resto de habitantes de la ciudad. Este silencio también se traduce en una falta de vibraciones a la hora de conducir cuando hacemos uso de este motor que resulta realmente cómoda. Después, respecto a la entrega de potencia de dicho motor, depende un poco de cada modelo, pero por lo general la experiencia de conducción resulta altamente satisfactoria.

Y ahora que conocemos mejor este tipo de vehículos, ya sólo nos queda elegir el modelo y acudir al concesionario para su compra. La financiación, como hemos visto antes, es un tema que podemos resolver por nuestra cuenta en condiciones más favorables que lo que muchas veces nos proponen los propios concesionarios de venta de automóviles.

En Blog BBVA | 5 razones para cambiar de coche

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