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jun 16
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Puede ocurrir que, tras presentar la declaración de la renta, te hayas dado cuenta de que ésta no contiene todos los datos (no has incluido todos los ingresos, aplicado todas las deducciones, etc.) o, incluso, que prefieras presentarla de forma individual cuando lo has hecho de forma conjunta (o viceversa).

¿Cómo actuar ahora? Por suerte, es un error que todavía se puede subsanar. No obstante, hay que tener en cuenta que los trámites y las consecuencias no son las mismas si el resultado de la declaración a la Agencia Tributaria es a pagar o a devolver, incluso varía si se produce dentro o fuera del plazo de la campaña de la renta, la cual finaliza el 30 de junio.

El origen del error

Cualquier error en la declaración de la renta es siempre responsabilidad del contribuyente. Da igual que el error provenga de un fallo en el borrador o esté provocado por el programa Renta Web. La Agencia Tributaria considera que es el contribuyente el que debe revisar toda la información antes de presentar la declaración de la renta.

Es necesario identificar quién es el beneficiario del error cometido, ya que en función de esto los trámites que se deben de llevar a cabo son diferentes. Existen dos posibles beneficiarios de este error:

  • La Agencia Tributaria: en este caso, el contribuyente está pagando más impuestos de los que les correspondería.
  • El contribuyente: es el ciudadano el que está pagando menos impuestos de los que realmente tendría que pagar.

Aunque es relativamente fácil ver en qué caso se encuentra uno, efectuar la primera declaración y corregir en base a ésta el resultado puede resultar algo complicado. Por eso, ante la mínima duda, siempre hay que pedir ayuda a un profesional.

Errores en la declaración a favor del contribuyente

Una vez que se ha presentado la declaración de la renta o confirmado el borrador, es posible que te des cuenta de que se ha cometido algún error que te perjudica económicamente. Es decir, puede ocurrir que estés pagando más de lo que deberías o recibido una cuota menor a la que te correspondería.

Esta situación se produce normalmente por haber declarado de forma errónea alguna renta exenta, computar importes por cuantía superior a la debida u olvidar aplicar alguna reducción o deducción a la que tenías derecho.

Cuando sucede esto y es la Agencia Tributaria la que sale perjudicada, la vía que tienen los contribuyentes para presentar la declaración correcta es a través de una solicitud de devolución de ingresos indebidos, basándose en la declaración original que se ha presentado anteriormente y en la corrección que ahora se propone. Este trámite se puede realizar en la Delegación que te corresponda o a través de la página web de la Agencia Tributaria.

Es importante tener en cuenta que, en este caso, no se puede realizar una declaración complementaria, ya que ésta solo está pensada cuando es la Agencia Tributaria la que sale perjudicada.

Errores en la declaración a favor de Hacienda

Puede ocurrir el caso contrario y que los errores favorezcan a Hacienda. Es decir, en el caso de que la falta de información o los fallos cometidos den lugar a un ingreso inferior al que hubiera correspondido o a una cuota mayor a devolver al contribuyente, esto debe regularizarse presentando una declaración complementaria.

De este modo, habrá que hacer la declaración de nuevo, con los datos corregidos. Por ello, en la declaración complementaria se deducirá el importe de la primera declaración si la cantidad a pagar es mayor o se aplicará la cuota efectiva a pagar respecto al primer documento si la devolución ya te la han efectuado.

El proceso para realizarla es muy sencillo. Para ello, es posible utilizar tanto el Programa PADRE como Renta Web con los datos del ejercicio que quieras arreglar. No se puede olvidar que al tratarse de una declaración complementaria es preciso señalar las casillas 120 a 124, según corresponda.

No habrá ninguna penalización económica siempre y cuando se rectifique antes de que termine la campaña de la renta (el último día es el 30 de junio). De lo contrario, tendrás que soportar un recargo de entre el 5 y el 20%, dependiendo del retraso. Pasado un año, no solamente habrá que pagar un recargo del 20%, si no también los intereses de demora.

Declaración paralela

Lo que no hay que creer es que, si uno no se da cuenta del error, esto queda así. Con el tiempo, Hacienda terminará emitiendo una declaración paralela con la información que tiene. Recibe este nombre porque es un documento en el que vienen dos columnas: en una los datos que hemos presentado y otra con los que el fisco considera correctos.

Lógicamente, si no se está de acuerdo con lo que se nos alega, será posible reclamar, ya que la temida “paralela” es una declaración provisional. Lo que es seguro es que, si Hacienda tiene razón, te aplicará una sanción que dependerá de lo que estime la Agencia Tributaria.


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