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Mar 17
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Derecho al olvido

El derecho al olvido en Internet podría definirse como el derecho que tiene un ciudadano a borrar, bloquear o suprimir información personal que se considera obsoleta por el transcurso del tiempo o que, de alguna manera, afecta el libre desarrollo de alguno de sus derechos fundamentales. Es, en otras palabras, el derecho que tiene una persona a impedir la difusión de información personal a través de internet “cuando su publicación no cumple los requisitos de adecuación y pertinencia previstos en la normativa”, tal y como explica la Agencia Española de Protección de Datos.

Pero, ¿es fácil de ejercer? ¿Es tan sencillo como pedir a Google que borre información que no te gustaría que estuviera en la red? Te damos las claves:

 

Acude a los buscadores

Lo más sensato es ponerse en contacto con el buscador ya que, al fin y al cabo, es quien realiza la labor de difusión de esos datos personales, aunque el editor, la fuente original, sea una entidad bien distinta. De hecho, buscadores y editores (quienes han redactado el documento en cuestión) realizan dos tratamientos de datos diferenciados, con legitimaciones diferentes y también con un impacto diferente sobre la privacidad de las personas. Tiene sentido acudir directamente a quienes gestionan estos buscadores (Google, Bing, Yahoo) porque son los responsables de la difusión universal de los datos. Además, si añadimos la capacidad de estos buscadores para facilitar información sobre el mismo individuo sólo buscando por su nombre, imagina el impacto desproporcionado sobre la privacidad de esa persona.

Qué pasa con la fuente 

Si ejerces tu derecho al olvido a través del buscador, la información original no desaparecerá de internet, aunque, al no encontrarse en los buscadores, su acceso y difusión será bastante limitada. La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (13 de mayo de 2014) declara expresamente que “el ejercicio de los derechos de cancelación y oposición realizado frente a los buscadores sólo afecta a los resultados obtenidos en las búsquedas hechas mediante el nombre de la persona y no implica que la página deba ser suprimida de los índices del buscador ni de la fuente original”. Esto significa que el enlace que se muestra en,por ejemplo, la primera página de Google, sólo desaparecerá  cuando la búsqueda se realice a través del nombre de la persona que ejerció su derecho. Por lo tanto, las fuentes permanecen inalteradas y el resultado se seguirá mostrando cuando la búsqueda se realice por cualquier otra palabra o término.

 

 

Los pasos imprescindibles 

La legislación española establece que para ejercer el “derecho al olvido” es necesario que la persona que quiera “ser olvidada” acuda, en primer lugar, a la entidad que está tratando sus datos, generalmente Google. Los principales buscadores cuentan con sus propios formularios en español. Aquí los tienes: Google,  Bing o Yahoo. Si la entidad no responde a la petición realizada o consideras que la respuesta que has recibido no es la adecuada, siempre puedes pedir que la Agencia Española de Protección de Datos tutele tu derecho frente al responsable. En función de las circunstancias, la Agencia determinará si lo estima o no. Esta decisión de la Agencia, a su vez, es recurrible ante los Tribunales.

¿Qué ocurre con el derecho a la información? 

La Ley, la sentencia antes mencionada, pretende que exista un equilibrio entre los diferentes derechos e intereses. Dado que es imprescindible valorar las circunstancias de cada solicitud y que se debe tener en cuenta sistemáticamente el interés de los usuarios en acceder a una información, aquellas que resulten de interés para el público por su naturaleza o por afectar a una figura pública no serán aceptadas.

Datos de España

Desde 2014, cuando se empezó a aplicar la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea 13 de mayo de 2014, Google ha recibido, sólo en España, casi 56.000 solicitudes de derecho al olvido. De ellas, solamente se han aprobado un 38%.

Espero que esta información te haya resultado útil y que tengas mucha suerte si estás pensando en ejercer tu derecho al olvido.

Nos vemos en la próxima entrada :-)

 

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