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Nov 15
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La vida puede ser muy distinta según el cristal por el que se mire. Una frase hecha que tiene más de verdad de lo que parece. Porque puede darse la circunstancia de que dos parejas de edades similares, formación parecida, con el domicilio en el mismo barrio de la misma ciudad y que tengan trabajos en los que ganen cantidades comparables, tengan una vida muy diferente por una circunstancia fundamental: que una tenga hijos y la otra no.

La llegada de un hijo –o varios- a una pareja supone un cambio de 360º en todos los aspectos, pero sobre todo en uno, que es el que se suele mirar más a la hora de decidirse a tenerlos. Sí, se trata del económico, que actualmente es la tercera mayor preocupación de los españoles, por detrás del paro y la corrupción, según la última encuesta de octubre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

No obstante, aunque el nivel de preocupación ha ido bajando al mismo ritmo que se iba recuperando la economía, el bolsillo sigue siendo todavía el factor principal de decisión a la hora de planear nuestra vida. La inestabilidad que hemos vivido en los últimos años es precisamente lo que ha hecho que los españoles retrasemos cada vez más la edad de tener hijos (30,4 años la media de la mujer española, frente a los 28,7 años de la media europea) y que, en muchas ocasiones, nos limitemos a uno solo, pues cuando un bebé llega a una familia, los gastos se pueden disparar hasta un 40%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Y es que los hijos suelen acaparar la mayor parte del presupuesto familiar, al menos en una primera etapa. Entre todo lo necesario para el desarrollo del bebé (cuna, cochecito, ropa, comida, pañales, etc) y, después el inicio de su escolarización, los gastos se multiplican, lo que hace que se tenga que recortar el presupuesto por otro lado.

En 2015, el gasto de las familias españolas creció un escueto 0,5%, hasta casi 500.000 millones de euros, según datos del INE. Aunque es un porcentaje pequeño, supone un paso, ya que 2014 fue el primer año desde 2007 en que el gasto conjunto de todas las familias subió. No obstante, en términos unifamiliares bajó, si se compara con 2013, un 0,2% menos, hasta 27.038 euros.

Fuente: INE

Los servicios relacionados con la vivienda (alquiler, hipoteca, obras, arreglos, etc.) suponen un tercio del gasto total de las familias, seguidos de la cesta de la compra, a la que se destina ya menos dinero, un aspecto que está directamente relacionado con el aumento del gasto fuera de los hogares, que resucita potenciado por la mejora del consumo.

Fuente: INE

No obstante, si se observan los datos del año pasado con retrospectiva, se puede observar que los españoles cada vez destinamos más dinero a los gastos domésticos y menos al ocio, un efecto directamente relacionado con la crisis. En el caso de las parejas con hijos esto también pasa, independientemente del contexto económico, puesto que, una vez que nace un niño, los gastos en uno mismo disminuyen a favor de los del bebé.

Además, otro elemento que ha potenciado la crisis en la economía familiar es la caída del ahorro, ya que la situación precaria por la que atreviesan muchas ha hecho que bajen los ingresos del hogar. No obstante, la tendencia se va recuperando, y en el primer trimestre de este año los hogares españoles lograron ahorrar el equivalente al 1,3% de su renta disponible, un incremento notable respecto a 2014, cuando ese ahorro fue del 0,3%, según el INE.

El ahorro bruto entre enero y marzo fue de algo más de 2.000 millones gracias al aumento de la renta disponible, que creció un 3,2%, hasta más de 162.000 millones. Es decir, las familias, que ven cómo están volviendo a ingresar más, no corren a gastarlo, sino que, quizá ya prevenidas por la crisis, optan por guardarlo. Es posible que en muchos casos para la futura educación de sus hijos…

¿Poca cultura de ahorro?

La crisis ha demostrado –más si cabe- que en España no existe una cultura del ahorro como tal. Los ciudadanos nos hemos acostumbrado a la idea de que el día de mañana tendremos asegurada una pensión del Estado, lo que ha llevado a dejar de lado cualquiere tipo de planificación. Pero yendo más allá, tampoco se puede decir que seamos muy previsores en el día a día.

De hecho, según revela un informe del Instituto para la Protección Familiar, cuatro de cada diez familias con hijos menores no ha tomado ninguna medida para proteger el futuro económico de su hogar. El estudio “La cultura financiera de la familia española, el ahorro y sus medidas de protección” señala asimismo que, si miramos al conjunto de las familias, casi cinco de cada diez (49,1%) no toma ningún tipo de medida respecto al mismo asunto. Es decir, que el problema va más allá de que se tengan hijos o no.

Entre el 50,9% que asegura velar por el futuro económico familiar, el 73,1% dice apostar por una solución de ahorro, el 38,2% opta por los seguros generales y el 27,5% se decanta por el seguro general de vida, según este estudio. No obstante, la llegada de los hijos es un motivo de cambio en la cultura financiera del hogar sostiene, pues el nacimiento del primero ya supone un cambio para la mayoría.

El estudio disgrega los datos por comunidades autónomas y concluye que en, en general, Baleares (60,5%) es donde toman más medidas para proteger su futuro económico, mientras que las familias de Castilla y León (38,6%) son las que menos lo hacen. En cuanto a las familias con hijos menores de edad, las de El País Vasco (73,1%) son las más activas en este sentido, mientras que las de Canarias (44%), las que menos.

Diferencias que marcan una vida

Aunque en la forma de ahorrar, tanto familias con hijos como las que no los tienen se parecen bastante, a la hora de repartir los gastos difieren más, pues las obligaciones de unos y otros son muy distintas.

La economía de las familias sin hijos gira más en torno al ocio y al disfrute propio. Viajes, compras, cenas, teatros, espectáculos, decoración del hogar… Suelen ser los destinos principales del dinero que no se invierte en los gastos principales –la vivienda y la alimentación-.

Sin embargo, las familias con niños ven cómo los gastos se centran casi en exclusiva en los más pequeños, cuyas necesidades cambian a la velocidad de la luz. Material escolar, uniforme –los que lo necesiten-, ropa de invierno y verano –con los consiguientes cambios de talla que pueden experimentar en meses-, comida, excursiones, juguetes, fiestas de cumpleaños… La lista puede llegar a hacerse interminable, y es en este punto donde puede valer la pena anotar unos consejos.

Trucos para ahorrar con niños y sin ellos

Si bien las familias sin hijos pueden ahorrar en sus viajes o cenas a través de Internet, donde se pueden encontrar ofertas a medida por mucho menos dinero del habitual en portales como Groupon, Destinia o Zona Regalo, las familias con hijos también tienen herramientas a su alcance, no solo en el mundo online.

Por ejemplo, teniendo en cuenta que los armarios de los más pequeños de la casa hay que renovarlos prácticamente con cada cambio de estación, es preferible esperar a las rebajas para hacer estas compras, aunque con la liberalización del comercio ahora se pueden encontrar descuentos en cualquier época del año. En cuanto al gasto en electricidad y calefacción, que también se dispara cuando llegan niños, es conveniente realizar baños y duchas cortas, apagar los dispositivos (ordenador, televisión, tabletas, etc…) cuando no se estén usando, al igual que las luces. También es recomendable consultar con detalle las diferentes tarifas eléctricas que ofrecen las compañías, pues cada año se van renovando y es posible encontrar tarifas planas para hogares que necesitan tener todo el día la calefacción encendida en invierno, como ocurre en los que viven niños.

En cuanto al empleo de herramientas online, en la red hay todo un abanico de posibilidades para jugar y aprender con los más pequeños sin gastar tanto dinero. Por un lado, hay multitud de aplicaciones para las tabletas y iPads desde las que descargar cuentos multimedia para leer a los niños antes de dormir o para que los lean ellos mismos. Asimismo, Cuadernos Rubio también dispone de su propia aplicación para hacer sumas, restas, divisiones y problemas de forma interactiva por 0,89 euros la unidad. Al igual que con los planes para mayores, en los portales de ofertas y descuentos también es posible encontrar espectáculos infantiles y entradas de cine rebajados.

Y si tienes familia numerosa, no olvides pedir la tarjeta que lo acredite, pues te podrás aprovechar de descuentos en transporte público, obtener becas de estudio, ayudas para contratar cuidadores para los niños y descuentos en actividades deportivas para niños. Además, este ejercicio ha entrado en vigor la reforma fiscal, con la que las familias numerosas podrán disponer de deducciones en el IRPF. Además, si eres socio de la Federación Española de Familias Numerosas (FEFN) tendrás descuentos adicionales con las empresas y entidades que esta organización tiene acuerdos.

En Blog BBVA | ¿Cuánto nos gastamos los españoles en clases particulares y actividades extraescolares?

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Una respuesta a “La economía de la vida sin hijos vs. la economía de la vida con hijos”

  1. Santiago dice:

    Por mi experiencia (solo llevo 7 meses como padre) el aspecto económico es secundario a la hora de decidirse a tener hijos de manera responsable. El cambio es evidente pero creo que los beneficios no económicos superan con creces los gastos y merece la pena la experiencia .

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