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Ago 15
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La tecnología avanza a una velocidad altísima y, gracias a ella, podemos disfrutar de dispositivos increíbles que nos ayudan en nuestras tareas cotidianas. Un ejemplo es la tecnología móvil, que ha permitido el desarrollo de los smartphones y las tabletas, de los que se han vendido millones de unidades en los últimos años.

El problema de comprar tecnología es que no siempre encaja fácilmente en el presupuesto familiar, por lo que son muchas las familias o individuos que tienen que hacer un esfuerzo a la hora de desembolsar la cantidad de dinero requerida, o buscar una manera de asumir fácilmente esa carga. La suerte es que pueden optar por financiar las compras de tecnología para pagarlas poco a poco, sin que lo note tanto su bolsillo. La clave está en elegir una buena financiación, por lo que no hay que olvidar echar un vistazo a las condiciones que ofrecen entidades como la nuestra.

Cómo financiar las compras de tecnología

A la hora de acercarse a una tienda para comprar un nuevo dispositivo tecnológico, si no os viene bien pagar al contado, es posible buscar alguna opción de financiación. Eso sí, hay que estar atentos a lo que se compra y contrata, para conseguir siempre la mejor opción. Para ello, es importante prestar atención a los siguientes cinco puntos:

1. Hay que elegir el dispositivo con sentido común

La financiación de compras de tecnología debe plantearse con sentido común, pensando qué utilidad va a tener el gadget para el usuario y evitando sobredimensionar sus prestaciones solo porque se va a pagar poco a poco, en pequeñas cantidades mensuales. Si se quiere conseguir una buena financiación, hay que elegir bien el dispositivo, para pagar lo justo y evitar cargar demasiado el presupuesto mensual.

2. Hay que plantearse una financiación razonable

Además de elegir un dispositivo con una buena relación calidad/precio/prestaciones, es preciso decidirse por un plazo razonable para devolver la totalidad de la financiación. Para ello, es importante valorar el ciclo de vida que tiene el aparato, dado que no es lo mismo un televisor que un teléfono móvil.

En el caso de un teléfono, su vida útil suele rondar los tres años, lo que significa que, pasado ese tiempo, habrá que pensar en cambiarlo, porque se quedará obsoleto y no será compatible con las aplicaciones más modernas. Por tanto, un plazo de hasta tres años es razonable para financiar un terminal telefónico nuevo.

3. Ojo con firmar la financiación en caliente

Muchas veces sucede que el futuro propietario va a un establecimiento para interesarse por un dispositivo y el dependiente intenta convencerle de sus virtudes para que lo compre. Además, cuando le menciona que quiere pagarlo a plazos, le ofrece el kit completo: el gadget y la financiación en el establecimiento.

Este servicio puede resultar interesante, pero también puede ser un problema si no se fijan en las condiciones del préstamo que firman y resulta que son peores que las que puede ofrecerle su banco o les obliga a condiciones que no son de su interés (abrir una cuenta en otra entidad, contratar una tarjeta de crédito, etc.). Por eso, siempre es recomendable no firmar en caliente y valorar al menos la opción de financiación de la propia entidad bancaria, antes de tomar la decisión de compra definitiva.

4. Las comisiones cuentan (y mucho)

Las comisiones pueden provocar que la financiación de una compra de tecnología se encarezca y deje de ser rentable. Para evitar sustos por comisiones no contempladas, hay que valorar la TAE del préstamo y revisar las condiciones del contrato, no vaya a ser que se estén aplicando comisiones que nos hagan pagar mucho más por el gadget.

5. Hay que contar con un plan B

Cuando se compra un dispositivo, conviene preparar un plan B para estar preparados para cualquier suceso extraordinario. Por ejemplo, si se compra un teléfono y se rompe o pierde, si se quiere sustituir por otro, será más complicado si se está pagando aún la financiación.

Para ello, es posible intentar ajustar el plazo de financiación y no dilatarlo demasiado, o bien aprovechar alguna oferta de seguro que pueda ofrecerse adicionalmente para cubrir el coste de la reparación o recuperar el dispositivo en caso de siniestro.

Financiar las compras de tecnología ayuda a que nuestros clientes puedan disfrutar de la tecnología y pongamos a su servicio los mejores dispositivos para trabajar y para sus tareas personales cotidianas. Eso sí, cuando se opta por financiar una compra de tecnología, deben estudiar la operación para que el ciclo de vida del producto y la cuantía mensual del préstamo encaje en su presupuesto del hogar.

Imagen | iStock

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