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Mar 17
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Cambios en el consumo

Se pueden seguir los cambios en los hábitos de consumo de los españoles a través de la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE. En ella, entre otros aspectos, se observan las variaciones en el consumo de unidades físicas de alimentos y bebidas (excluidos en ambos casos los consumidos en bares, restaurantes y similares), tabaco, agua, electricidad y otras fuentes de energía entre los años 2006 y 2015. Veamos algunas de las transformaciones más importantes en el consumo español en ese período, que podemos observar también en estas dos tablas.

Evolución del consumo de energía y agua

El cambio más espectacular en los hábitos de consumo de los españoles se ha producido en el gas natural de las viviendas secundarias, con un incremento del 180%. Paralelamente, se ha producido una drástica reducción del consumo de butano y otros gases licuados en un 79%. En la vivienda habitual el consumo de gas natural se ha mantenido estable.

Por lo que se refiere al agua, se ha producido un aumento significativo de su consumo, pero de forma desigual. En la vivienda principal se consume un 10% más, pero en las viviendas secundarias se ha disparado a más del doble (con un aumento del 116%).

Se ha producido un descenso del 8% en el consumo de electricidad en la vivienda principal. Sin embargo, sí ha aumentado en las secundarias, hasta un 30%.

Cambios en los hábitos de consumo de carne

Hay reducciones importantes en el consumo de algunos tipos de carne. El que más ha caído ha sido el de carne de ovino y caprino, tanto como un 43% en esos 9 años. No mucho menos intenso ha sido el descenso del consumo de carne de vacuno, en concreto un 37%.

El conjunto de carnes de menor consumo, como, por ejemplo, las de conejo, caballar o caza, también ha menguado en un 18%.

Mientras, la carne de cerdo y los productos de charcutería han incrementado levemente las ventas, un 1% y un 3% respectivamente.

Las carnes que sí han aumentado significativamente son la de ave (un 17%); los despojos, menudillos y casquería (un 18%); y hasta un 40% las carnes preparadas o productos que contienen carne, como, por ejemplo, empanadillas, salchichas, hamburguesas o los callos preparados.

Las variaciones en el consumo de pescados y mariscos

También se ha notado una disminución en el pescado, especialmente en el fresco (un 27%). En el caso del congelado la caída ha sido de un 21%.

Sin embargo, de forma semejante a la carne, ha crecido el consumo de pescados y mariscos procesados y conservas de pescado y marisco, en concreto un 19%.

Cambios en el consumo de frutas

Encontramos un descenso en las peras, con un 25% menos, y en las manzanas, que se consumen un 8% menos. En el otro extremo, vemos incrementos importantes en los plátanos (un 22%) y  en el conjunto de las frutas cuyo consumo es menos habitual (un 21%).

Alteraciones en el consumo de legumbres y verduras

Se ha producido un descenso importante (un 18%) en la preparación de legumbres y hortalizas secas. Sin embargo, se ingieren más conservas y preparaciones de legumbres y hortalizas (un 16% más). También se consume menos lechugas y demás hortalizas de hoja o tallo (un 12%), pero se come un 24% más de hortalizas con raíz o bulbo (como el ajo, la cebolla o la zanahoria) y setas.

Cambios en el consumo de bebidas

La que mayor crecimiento ha tenido en estos años ha sido claramente la cerveza, ya que ha subido un 24%. También ha aumentado la ingesta de agua mineral (un 20%) y de café (un 9,5%).

Por otro lado, aunque el consumo de vinos tintos, blancos y rosados sin características especiales se ha incrementado ligeramente (un 3%), se ha producido un descenso significativo (de un 30%) del de determinados vinos con características especiales como cava, champán, espumosos, Jerez, Oporto, etc.

Cambios en el consumo de lácteos

En lácteos, se ha producido una importante sustitución de la leche entera, del 39%, por la leche descremada o semidescremada, que se consume un 28% más. También han crecido mucho (un 37%) los postres y bebidas a base de leche que no son helados ni yogures y la leche en polvo u otro tipo de conserva (33%) y el queso (un 13%).

Variaciones en el consumo de dulces, helados y postres

En esta clase de alimentos, los cambios en su consumo han sido, en general, de una magnitud más pequeña que en otros tipos de alimentos. El cambio más significativo ha sido el incremento de un 17% del consumo de helados.

Otros alimentos

Se han producido aumentos de huevos (15%) y pasta (8,5%). El pan ha sufrido un ligero descenso (de un 5%) y el arroz ha mantenido estable su consumo.

Cambios en el consumo de tabaco

Se fuma menos. En concreto, un 48% menos de cigarrillos y un 37% menos de puros y de pequeños cigarros.

Estos cambios reflejan algunos rasgos de la evolución del estilo de vida de los españoles. Ciertos consumos se ponen de moda, mientras otros se van perdiendo o acaban siendo sustituidos por diferentes alternativas.

Imagen|iStock.com/CandyBoxImages

 

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