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Ago 16
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El ahorro tiene múltiples funciones, tanto para una persona o familia, como para el conjunto de la economía. Éstas son algunas de las más relevantes:

El ahorro para la jubilación

La jubilación supone una reducción de los ingresos puramente laborales, total o parcial (si se opta por una jubilación activa). Una de las funciones del ahorro es sostener nuestra situación económica durante este periodo.

Las propias pensiones públicas son soportadas por las rentas de los trabajadores en activo que, en lugar de ser consumidas por ellos, se transfieren a las personas ya jubiladas. También resulta muy conveniente el ahorro con la finalidad de generar un patrimonio que sustente la jubilación, principalmente a través de dos vías. En primer lugar, ese patrimonio puede aportar rentas del capital que faciliten la jubilación.  Pero, además, en caso de ser necesario, se puede consumir, en todo o en parte.

La cobertura de los imprevistos

Los gastos de una familia siguen una senda con algunas irregularidades. En momentos determinados, surgen necesidades de urgente atención que obligan a realizar gastos por encima de lo normal.

El ahorro facilita tener fondos para atender esos gastos. Y, en caso de tener que pedir dinero prestado para atenderlos, serán los ahorros de otras personas los que posibilitarán atender los imprevistos. Pero, sea ahorro propio o ajeno, los imprevistos pueden atenderse gracias al ahorro.

Ahorrar ayuda a obtener fondos para financiar tus proyectos

Hay proyectos como unos estudios, montar o ampliar un negocio o la adquisición de una vivienda que requieren de una financiación que va más allá de la renta que puedas obtener en un mes. Necesitarás financiar esos proyectos con tus propios fondos ahorrados o solicitar financiación a otras personas. Para devolver el dinero a esas personas necesitarás ahorrar. En ese sentido, el ahorro es un vínculo necesario con los proyectos a largo plazo.

Pero ese vínculo del ahorro con el largo plazo no significa, en absoluto, un desprecio por el momento en el que se vive. Para poder satisfacer tus expectativas en el presente has de tener algunas expectativas de futuro. Un negocio es un buen ejemplo, en el sentido de que si no se espera que puedas ahorrar lo suficiente para satisfacer las deudas necesarias para financiarlo, no es que el negocio sea inviable en el futuro, sino desde hoy mismo, porque no obtendrá la financiación necesaria.

Una de las funciones del ahorro es poder devolver las deudas

El ahorro es la base de la solvencia. Si no ahorras, no serás capaz de devolver tus deudas. La solvencia es una de las claves de la confianza que requiere la financiación. Sin solvencia, los ahorradores no pondrían su dinero en manos de los inversores. En ese sentido, el ahorro se convierte en el sostén del sistema financiero.

Pero poder pagar las deudas es también muy importante para ti porque si puedes pagarlas, puedes disfrutar de financiación. Y para poder pagar las deudas, es necesario ahorrar.

La creación de un colchón para atravesar las épocas de crisis

El ahorro permite mantener una senda más regular en el consumo, en la cual los altibajos que puedan tener la obtención de ingresos no se trasladen a variaciones importantes en el consumo. Eso es muy importante porque la mayoría de las personas sufren más si su consumo cae por debajo de ciertos niveles que lo que les beneficiaría poder consumir en épocas de bonanza.

Se puede decir que el ahorro permite asegurar la cobertura de las necesidades más básicas en las condiciones más adversas. El ahorro posibilita que, cuando las cosas vienen mal dadas, no tengas que prescindir de aquello que verdaderamente consideras necesario.

El ahorro permite dejar un patrimonio en herencia

El ahorro es la base sobre la que se fundamentan las herencias. Puedes querer dejar una herencia para mejorar la situación económica de tus hijos u otros familiares, por motivos de gratitud con otras personas o, simplemente, por mantener una posición en los últimos años de tu vida.

Pero el ahorro no solamente contribuye a generar un vínculo entre las personas y las generaciones a través de la constitución de un patrimonio que dejar en herencia. El ahorro es en sí mismo una herencia. Cada generación debe ayudar a las siguientes a comprender cómo, cuándo y para qué ahorrar y, a partir de qué punto es contraproducente ahorrar.

Como en tantas facetas de la vida, el aprendizaje y la búsqueda del equilibrio son primordiales en el ahorro.

Imagen | iStock.com/Melpomenem

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