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Jun 15
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La vida es sueño, escribió Calderón de la Barca, y de sueños va la vida. Unos sueñan con cambiar de coche, otros con comprar una casa y otros con reformar su vivienda.

Dicen que cuando quieres algo, lo ves por todos lados. Si estás pensando en tener hijos, se te van los ojos con los niños; si piensas en un coche nuevo, más te vale tener cuidado a la hora de conducir y no distraerte, porque es imposible no mirar a todos y cada uno de los coches que circulan, ¿a que sí? A los que están pensando en renovar su vivienda se les va los ojos hacia las reformas de las casas de sus vecinos.

Serán los primeros en advertir que el de al lado está pintando la casa por fuera, que su amigo acaba de comprar una cocina nueva o que sus cuñados han reformado este mes el baño para poner una bañera de hidromasaje. Eso sí, después de pagar la ortodoncia del niño y ver cómo menguaba su cuenta corriente, no es raro que esa pareja intente no sacar el tema.

Pero esa no es la mejor actitud. Todo aquel que tiene un sueño tiene que intentar hacerlo realidad. Y para eso están los préstamos, entre otras cosas, para hacer realidad los sueños. Por eso, en vez de lamentarse, lo primero que tiene que hacer esa pareja es averiguar si cumplen con los requisitos para pedir un préstamo.

¿Qué puede pedir el banco para una reforma de vivienda?

Estabilidad de los ingresos. Esta es una de las primeras cosas que miramos. Por eso, siempre pedimos la nómina, pues en ella se refleja la antigüedad laboral del cliente y sus ingresos. Si tienen un contrato indefinido y llevan tiempo trabajando en la empresa, ya tienen una parte importante conseguida.

Capacidad de pago. Si ganan 1.000 euros al mes, no podrán pagar cuotas de un préstamo de 1.500, pero tampoco de 800. La cantidad que les quede después de pagar los créditos tiene que ser suficiente para vivir; en caso contrario, o se alarga el plazo para disminuir la cuota o se quedarán sin préstamo.

Garantías. Todo el mundo quiere que le devuelvan lo que presta, los bancos también lo deseamos. Si hay dudas en alguno de los puntos anteriores, podemos llegar a pedir un aval que responda en caso de impago, aunque, últimamente, una opción que se está extendiendo es la contratación de seguros de impago, ya que, de esta forma, se asegura el cobro, trasladando el riesgo a la aseguradora.

Cumpliendo estos tres requisitos, la pareja de este ejemplo irá llamando a los albañiles, ya que, casi con toda probabilidad, sus sueños se verán cumplidos.

Imagen | Governo do Estado de São Paulo

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