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Feb 17
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Adquirir un ordenador portátil es una decisión de compra bastante complicada para aquellos que estén alejados del sector informático. En el mercado es posible encontrar diferentes subcategorías dentro de este segmento, además de ordenadores de otros años que pueden estar rebajados, lo que dificulta aún más la elección. Vamos a ver algunos consejos para comprar el portátil que necesitas y no arrepentirte en tu decisión. Y recuerda que es una inversión que se puede financiar fácilmente.

Los ordenadores portátiles para el hogar tienen la gran ventaja de no necesitar un espacio fijo. Se utilizan y se pueden recoger. Además, hoy en día, con el uso del WiFi permiten que sus usuarios se muevan por toda la vivienda con total facilidad. Por eso, en muchos casos, han acabado por desterrar a los sobremesas tradicionales.

Para no equivocarse, lo primero es tener muy claro el uso que se le va a dar. No necesita las mismas prestaciones un portátil que va a emplearse para acceder a Internet, ver películas o reproducir música, que uno que fundamentalmente se utilizará para jugar. Vamos a ver qué hay que evaluar a la hora de adquirir un equipo doméstico.

Procesador, disco duro y memoria

Se puede decir que se trata de un combo de elementos técnicos decisivos que marcan el rendimiento del portátil. Buscar un procesador potente y de última generación te garantizará un buen rendimiento. Hoy en día, lo normal es que sean Core i3, Core i5 o Core i7… A mayor numeración, mayor potencia. Pero existen varias generaciones ya de esta familia de procesadores en el mercado. Los equipos más económicos suelen ser más antiguos y tienen un rendimiento menor. Afortunadamente, Intel ofrece buena información sobre el rendimiento de cada uno de ellos.

En cuanto al disco duro, lo ideal es priorizar que sea de tipo SSD, que ofrece un mayor rendimiento, aunque normalmente no tendrán tanta capacidad de almacenamiento. En este caso, si se precisa más, siempre se puede adquirir un disco externo. Respecto a la memoria RAM, hoy en día tendría que estar en torno a los 8 GB, pensando en un equipo que dure unos cuantos años en perfecto estado.

Versatilidad

Otro aspecto que suele demandarse es que el portátil sea versátil. Esto implica que pueda utilizarse de diferentes modos, generalmente con el uso de una bisagra que permite su abatimiento 360º o que sea un híbrido. De esta manera se facilita su uso en modo tablet o en modo stand, colocándolo como si de una tienda de campaña se tratara. Normalmente se saca más partido a esta característica en los dispositivos que tienen pantalla táctil.

Si lo que buscamos es un portátil clásico, se puede prescindir de esta versatilidad. Lo que sí es importante es que la batería tenga buena capacidad. Si se utiliza para trabajar fuera de casa, no siempre encontrarás un enchufe cerca. Es bastante molesto cuando se utiliza cómodamente en el sofá para ver una película y antes de que acabe aparece el mensaje de batería baja.

Tamaño de pantalla

Por lo que respecta al tamaño de la pantalla, el estándar es 15,4 pulgadas, mientras que los más grandes presumen de 17″. Los más versátiles y aquellos dirigidos a usuarios móviles que los transportarán de un lado a otro suelen tener una pantalla algo menor, de 13″. Por lo general, a mayor tamaño de pantalla, más pesa el portátil y menos dura la batería. Además, las pantallas táctiles consumen más que las equivalentes en tamaño que no lo son.

Por último, dos aspectos muy importantes a destacar son la resolución que nos da la pantalla y el brillo. La resolución va emparejada a una mayor nitidez, muy importante tanto para la reproducción multimedia, ver películas, como si se utiliza para leer o un uso ofimático, facilitando la lectura de todo tipo de archivos. Una pantalla con resolución 1.080p sería equivalente a la que ofrece un televisor de pantalla plana Full HD, pero en un tamaño mucho menor. El brillo es fundamental si se va a utilizar en exteriores, para que no se convierta en un espejo. Si también es antireflejos mucho mejor.

Sistema operativo

Por lo que respecta al sistema operativo, aquí la oferta se circunscribe a tres elecciones fundamentalmente: Mac, Windows o Chrome OS. Los portátiles de Apple destacan por su calidad, pero los precios empiezan a partir de los 1.000 euros en adelante. Sobre todo son muy apreciados por los profesionales del sector de la imagen, por su buen rendimiento con programas de retoque fotográfico y de edición de vídeo.

Los equipos con Windows son los más habituales en el mercado. Los más económicos rondan los 400 euros, aunque su rendimiento resulta ajustado. Entre 600 y 1.000 euros se situaría la clase media, equipos muy versátiles, con buen rendimiento y con diferentes configuraciones para elegir. A partir de 1.000 euros se encuentran los portátiles de gama alta que destacan por ser muy ligeros y con grandes prestaciones.

Chrome OS es el sistema operativo de Google para portátiles. Es una buena opción para aquellos ordenadores que estén siempre conectados a Internet, ya que pierden parte de su atractivo si no cuentan con este acceso. Su precio oscila entre los 200 y los 400 euros, y las aplicaciones que utilizan son similares a las que se pueden encontrar en Android, siendo muy utilizados por estudiantes por su versatilidad y ligereza.

Precio: compara las ofertas para encontrar la mejor

El segmento de los ordenadores portátiles es muy dinámico. Comparar las ofertas resulta casi imposible, ya que las diferencias entre modelos pueden ser más que sutiles. Además, los diferentes vendedores suelen responder a las ofertas de la competencia. Existen muy buenas oportunidades, pero suelen tener stock limitado, por lo que no hay que pensárselo demasiado, porque dentro de una semana el precio puede ser otro.

Tampoco hay que volverse locos, ya que las ofertas de precios más económicos suelen responder a equipos con procesadores más antiguos y menos capaces, que al final darán menos rendimiento y harán que su vida útil sea menor. A veces es más económico un portátil más caro, pero que te pueda durar dos o tres años más.

Mantenimiento y buen uso

Eso sí, para alargar la vida de los equipos portátiles, hay que cuidarlos. Este tipo de ordenadores no tienen demasiado mantenimiento, pero sí les afecta el calor. Por ello, siempre que se utilicen en casa es fundamental mantenerlos sobre una base refrigeradora, que mantendrá la temperatura y su funcionamiento dentro de los límites adecuados. Esta sencilla acción puede prolongar bastante la vida de un portátil.

Lo mismo ocurre con la batería. Si está siempre conectado a la corriente eléctrica, se corre el riesgo de que con el paso del tiempo se degrade. Hay que utilizar el portátil sin conexión, para que la batería se descargue y luego volver a cargarla, a ser posible sin que el ordenador esté en marcha. Además, de esta forma, se sabe la autonomía que permite el ordenador en un uso normal.

Si te decantas por un ordenador básico, el peligro es que se quede corto en prestaciones. No se le va a exigir mucho: consultar páginas de Internet, ver alguna película, trabajar con ficheros ofimáticos… Pero si luego se le empiezan a instalar programas de retoque fotográfico, multimedia, etcétera, el ordenador mostrará sus limitaciones. Irá lento y eso siempre fastidia cuando un equipo es nuevo. Lo ideal es no quedarse corto en prestaciones, aunque haya que subir un poco el presupuesto, que siempre podrás financiar, para no tener que renunciar a nada.

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Imagen | PIX1861/Pixabay

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